La Federación reclama un cambio de política educativa que mejore las condiciones laborales, garantice la gratuidad de la concertada y proteja el empleo del sector.
La Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza (FSIE) considera que la disolución de las Cortes y el adelanto electoral dejan pendientes reivindicaciones esenciales del sector. En su balance de los últimos cuatro años, denuncia la falta de interlocución y de respuestas efectivas a las necesidades de los profesionales, el alumnado y las familias.
FSIE señala como prioridad la extensión de la reducción de la carga lectiva al profesorado de la concertada. Haber impulsado su debate supone un avance, pero anunciar medidas o iniciar su tramitación no equivale a garantizar derechos. Asimismo, reclama que la reducción de ratios se negocie atendiendo a las distintas realidades del sector, con recursos que aseguren la viabilidad de los centros y el mantenimiento del empleo, especialmente en educación infantil y niveles no concertados.
La Federación denuncia la falta de convocatoria de la Mesa de Enseñanza Concertada y de constitución de la comisión prevista en la LOE para estudiar el coste real del puesto escolar. Acabar con la infrafinanciación resulta imprescindible para mejorar las condiciones del personal de administración y servicios y garantizar la gratuidad efectiva y la libertad de elección educativa.
La organización también critica la ausencia de negociación con los representantes del sector en las reformas sobre requisitos mínimos de los centros y en las iniciativas normativas relativas a universidades y centros privados de Formación Profesional.
En continuidad con su campaña «Mismo servicio público, mismas condiciones», FSIE abrirá una ronda de contactos con las fuerzas políticas para trasladar sus reivindicaciones y solicitar su incorporación a los programas electorales. Al próximo Gobierno le exige diálogo efectivo con las organizaciones representativas del sector y compromisos acompañados de financiación y plazos.
